CUANDO PEDIR AYUDA

Hace unos días me crucé con una antigua cliente y al preguntarle qué tal estaba me contestó que no muy bien pero que todavía tenía fuerzas para seguir aguantando y que ya iría a verme cuando no pudiese más…

¿Es necesario tocar fondo para pedir ayuda o para realizar un cambio?…

He crecido escuchando decir a mis mayores que a veces hay que tocar fondo para poder subir a la superficie y recuerdo que yo siempre pensaba: “Pues si el fondo está muy hondo se ahogarán en la bajada”, entonces no entendía la metáfora pero lo que yo pensaba tampoco iba mal encaminado.

¿Tenemos que esperar a encontrarnos perdidos o sin poder darle sentido a nuestra vida, tenemos que esperar a detectarnos síntomas psicológicos como episodios ansiosos y/o depresivos, tenemos que esperar a que nuestro cuerpo reaccione con respuestas fisiológicas como pérdida de peso, apatía, insomnio, etc,  tenemos que esperar a que nuestro entorno se  desmorone para reaccionar?… ¿Tenemos que ahogarnos en la bajada porque hasta que no lleguemos al final no podemos subir?…

Si os fijáis, son muchos los personajes famosos, cantantes, actores, autores de crecimiento personal que han tenido que pasar por algo doloroso o traumático para dar un giro a sus vidas y comenzar a ser felices. Desde su experiencia ellos nos animan y nos dan herramientas para no tener que pasar por donde ellos para conseguir dicha felicidad, para evitar el sufrimiento y  hacernos más conscientes del cuál es el camino a seguir.

Supongo que en el momento de tocar fondo has perdido o te das cuenta de que puedes perder tantas cosas y personas que desaparece el miedo a eso, a perder. Y sin miedo somos capaces de conseguir lo que nos proponemos. Desaparece el apego, desaparece el ayer y el mañana y se comienza a saborear el presente, el aquí y el ahora.  Supongo que tu vida se simplifica de tal forma que no te queda otra que comenzar a darte cuenta de lo insignificantes y grandiosos que somos al mismo tiempo y que todo, absolutamente todo lo que nos sucede, depende únicamente de nosotros y de tomar la decisión de hacernos responsables. Y digo supongo porque yo he tenido la suerte de no tener que hundirme tanto, cuando me di cuenta de que me faltaba el aire decidí subir a la superficie, pedí ayuda y comencé a realizar cambios en mi vida.

Yo no sé vosotros/as pero yo no pienso quedarme quieta esperando a tener una enfermedad, un accidente o perder a alguien que me importe para que esa sacudida me haga entender que estamos aquí de paso, que el tiempo no entiende de mañana lo haré, mañana se lo diré o ya vendrán épocas mejores. Vamos a darle uso al famoso refrán “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” y si es pedir ayuda o comenzar a coger las riendas de tu vida, adelante, no tengas miedo, hazlo de una vez y deja de esconderte detrás de excusas del tipo…”ya se me pasará”, “ hay gente que está peor que yo”, “no tengo derecho a quejarme”, “nadie dijo que la vida fuera fácil” o mi favorita, “¿ quién es del todo feliz?, todo el mundo tiene sus cosas”.

No amigo/a, si no pones de tu parte, no se te pasará, que haya gente que esté peor que tú no te quita el derecho a solucionar tus problemas, puedes quejarte siempre que quieras pero búscale solución y así la queja desaparecerá. La vida no es fácil ni difícil es como tú elijas percibirla y vivirla. Y te aseguro que hay mucha gente que es feliz, inmensamente feliz a pesar de que tiene sus cosas porque como ya te he dicho antes, la felicidad depende de ti.

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