Cuando estamos Alegres nuestro cuerpo reacciona con:
Aumento de la frecuencia cardíaca, activación del sistema metabólico, se liberan endorfinas, se incrementan los neurotransmisores dopamina y serotonina, aumento de la energía corporal torso hacia delante, hombros hacia atrás, respiración profunda y rápida, relajamiento facial, sonrisa amplia, pupilas dilatadas, tono de voz más agudo
Sentido Biológico: La alegría asume una función de recompensa ante situaciones exitosas con el objetivo de poder repetir dichas acciones ventajosas en el futuro.
El efecto positivo influye también sobre diferentes aspectos de nuestra conducta social, haciéndonos más generosos, incrementando nuestra inclinación a prestar ayuda y a asumir responsabilidades, nos sentimos más abiertos a la relación con otros y esto contribuye a crear nuevos lazos sociales o a estrechar los ya existentes. Tanto el apoyo social como los vínculos de amistad constituyen mecanismos altamente adaptativos.
Es un hecho probado por la medicina psicosomática y por nuestra experiencia directa -que descansa primordialmente en la satisfacción afectiva- y hace que funcionen mejor los órganos de nuestro cuerpo (hígado, estómago, corazón, pulmones) y también que nuestra mente gane en claridad y eficiencia.
La propia palabra disease —enfermedad, en inglés— significa «estado de infelicidad» («dis»: denota negación; ·«ease»: buena disposición).
Los estados mentales positivos inducen al cerebro a liberar una hormona llamada endorfina (endo: «interno»; morfina: «anestésico», analgésico). La endorfina producida por el cerebro, alivia o elimina el dolor, tanto físico como emocional, y aumenta la resistencia de la mente y del cuerpo.
La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu. (Ippolito Nievo)








