5 habilidades sociales para ti y tus hijos.

No sólo leer y escribir son importantes en la vida, hay otras ciertas habilidades que creo son tan importantes o más que éstas, las habilidades sociales.

Hoy vamos a ver algunas de ellas en este artículo, las cuales te pueden dar éxito en tu vida y en las relaciones, pero lo primero es saber qué son estas habilidades.

¿Qué son las habilidades sociales?

Las habilidades sociales son un conjunto de conductas que emitimos cuando interactuamos con otros individuos y que nos ayudan a relacionarnos con los demás de forma efectiva y mutuamente satisfactoria. Por suerte, pueden ser adquiridas y desarrolladas con la práctica. Sin embargo, algunas de ellas, pueden ser difíciles de dominar y hay que ser pacientes y tomarse un tiempo para desarrollarlas adecuadamente.

¿Cuáles son estas habilidades?

He escogido 5 habilidades que creo son importantes.

  1. La escucha activa.

Hay una gran diferencia entre escuchar y oír. Saber escuchar es muy importante en la comunicación con otras personas y, aunque no siempre nos demos cuenta, en ocasiones pasamos más tiempo pendientes de lo que nosotros pensamos y de lo que nosotros decimos en vez de escuchar activamente al otro.

La escucha activa tiene 3 niveles:

  1. Emoción y contenido. Cómo se dijo y qué se dijo en el momento de la conversación.
  2. La acción que involucra lo que se dijo (afirmación, declaración, petición, oferta, promesa)
  3. Reacciones que nuestro dialogo produjo (asombrar, convencer, fascinar, ofender, alegrar, etc.)

Otro fenómeno que se da con la escucha es que nos solemos hacer algunas preguntas en ese momento:

  1. ¿Para qué está esa persona diciendo lo que dice?
  2. ¿Cuáles son las consecuencias de esa acción?

Dentro de este momento de escucha también habría que preguntarse ¿Qué lleva a alguien a decir lo que dice? Para que de esta forma podamos encontrar la intención que hay detrás y podamos ser más eficientes en nuestras respuestas ya que:

  • No se presupone nada.
  • No nos tomamos nada personalmente.
  • Y que preguntando saldrá la verdadera intención.

De esta forma, desplazamos el foco de atención del porqué al para qué, siendo en este momento cuando hacemos una escucha activa.

Tu verdad aumentará en la medida en que sepas escuchar la verdad de los otros.

Martin Luther King

  1. Asertividad

La asertividad es una habilidad social muy importante por muchos motivos. La persona asertiva expresa su opinión de manera apropiada y defiende su punto de vista, siempre respetando la opinión de los demás. Así pues, la asertividad es clave para comunicarse de manera eficiente con otros individuos, pero también para nuestro propio bienestar emocional.

Un punto importante en la asertividad es, la comunicación no violenta (CNV).

Estamos acostumbrados a juzgar, criticar, echar la culpa a otros cuando nos sentimos frustrados; trayendo malestar y alejamiento hacia los demás.

La CNV es una alternativa que nos invita a hablar de nuestros sentimientos sin que nos sintamos desnudos o desprotegidos, ya que cuando ponemos sobre la conversación el “cómo Yo me siento” y no el “cómo Tú me haces sentir”, no hay sentimiento de ataque. Siempre que hablamos de nosotros, de nuestro sentir y experiencia, hablamos de nuestro propio mapa, por lo tanto, no existe un ataque contra la/s otra/s personas.

La expresión que explica todo esto es, la Honestidad con uno mismo.

 3. Validación emocional

La validación se puede definir como la aceptación profunda de las emociones del otro sin juzgar, aconsejar, ni intentar cambiar nada. Al validar, se da importancia a lo que la otra persona siente y se toma como algo legítimo y con sentido, lo cual mejora la comunicación interpersonal. La comunicación desde la validación emocional se construye desde una interacción empática con el interlocutor. Este aprendizaje se puede obtener en cualquier momento de la vida, siendo el mejor momento la niñez.

  • Se pueden validar emociones, necesidades, deseos, creencias, opiniones y acciones.
  • El interlocutor se expresa con mayor precisión ya que se siente comprendido.
  • Se aumenta la capacidad de comunicación.
  1. La Empatía.

La empatía es la capacidad de percibir y comprender lo que otra persona puede sentir sin necesidad de compartirlo.

Para poder comprender los sentimientos de los otros, y conectar con ellos, es necesario comenzar por aprender a comprenderse a uno mismo, reconociendo cuáles son las propias necesidades y deseos, qué cosas, personas o situaciones causan determinados sentimientos, qué pensamientos provocan tales emociones, cómo afectan y qué consecuencias provocan.

“Las tres cuartas partes de las miserias y malos entendidos en el mundo terminarían si las personas se pusieran en los zapatos de sus adversarios y entendieran su punto de vista”.

Mahatma Gandhi.

  1. Saber decir NO.

“El hombre realmente libre, es aquel que puede rechazar una invitación a comer sin dar una excusa” Jules Renard

Hay  numerosos  estudios  que demuestran  que  uno  de  los principales  inconvenientes que  tienen  los  directivos  de empresas  es  justamente,  la dificultad en DECIR QUE NO.

Esta limitación tiene que ver con  nuestra educación  y  con  cubrir  la necesidad de validación y aceptación por parte de los demás.

Un  niño recibe  aproximadamente  9 mensajes  negativos  por  cada  mensaje  positivo  o validador,  de  modo  tal,  que  no  es  extraño  que  de  adultos  vayamos  por  la  vida buscando la aprobación del otro, aun a expensas de nuestros deseos y necesidades.

Tendemos a asociar decir que NO con invalidar al otro, olvidándonos que, el no que le decimos al otro, es un SI a nosotros mismos.  Este simple giro semántico es el nudo del asunto.

¿Por qué seguir con esquemas que hasta ahora nos han resultado poco efectivos?

Redefinamos  el  NO  en  un  sentido  positivo,  como  expresión  de  valía  hacia  nuestro propio ser. No hablaremos entonces ya, de decir que NO al otro, sino de decirnos SI a nosotros.

La próxima vez que nos encontremos en situación de decir que NO a algo, actuemos sabiéndonos libres de hacer valer nuestras necesidades y nuestros deseos.

Cuando  digamos  que  NO,  seamos  firmes  y  considerados,  tengamos  en  cuenta  que decir que no, no es ser egoísta, es ser íntegro y sincero con el otro.

Antes  de  intentar  quedar  bien  con  todo  el  mundo,  recordemos  que  a  la  primera persona a la que tenemos que agradar es a nosotros mismos..

Estas habilidades sociales se pueden aprender en cualquier momento, pero creo que la mejor edad es de pequeño.

Teniendo en cuenta que nuestros hijos aprenden por imitación, que mejor manera de que nuestros hijos aprendan poniéndolas en práctica nosotros mismos.

¿Cómo entrenar las habilidades sociales en niños?

Explicar en sus términos los estilos de comunicación

Por ejemplo, contando que hay personas como ratoncitos que no dicen nada y todos le parecen más grandes que ellos y personas que son como monstruos y asustan a los demás, por lo que nadie quiere estar con ellos. La idea es no ser ni ratones ni monstruos, sino niños amables que respetan a los otros y piden que los respeten.

Jugar al modelado con representaciones “como si…” en las que el adulto refleja una habilidad en una situación diaria del niño, para después mediante ensayo de conducta, probar con la práctica del niño.

Por ejemplo, ensayar para decirle a un amigo que no le presta su juguete en ese momento porque está jugando él, y que puede hacerlo dentro de un rato.

No obstante, el modelado entre padres e hijos se da de forma permanente, pues los niños observan todo aquello que hacen las personas de su entorno más cercano y lo van imitando. Por ello, es importante mostrar conductas adaptativas con ellos (pedirles perdón, darles las gracias, etc.)

Enseñar en qué consiste una habilidad.

Se puede usar un cartel con dos listas. En una columna se pone la habilidad, y en otras actitudes concretas que la demuestran.

Por ejemplo, “alabar: cuando algo te gusta de un compañero, decírselo”.

Elegir una habilidad y planear actividades para desarrollarla.

Por ejemplo, para enseñar la escucha activa, es posible hacer una actividad de preguntas y respuestas con turnos, como leer un libro en familia y hacer preguntas sobre el mismo a todas las personas presentes (madre, padre, tío, abuelo…). Así, cada persona tiene un turno para responder a una pregunta, y todo el mundo debe escuchar activamente para dar su respuesta.

Reflexionar sobre lo que se está aprendiendo. Comentando las actividades en las que se practiquen las habilidades, mostrando las posibles formas de mejorarlas y sobre todo reforzándolo con alabanzas sobre lo que hace bien.

Aquí os dejo un corto que creo es muy bueno para ver la importancia de las habilidades sociales.

 

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