Ansiedad e insomnio en cuarentena desde un punto de vista psicológico

La ansiedad se define como el estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad.

Qué levante la mano quién no ha experimentado esto durante la cuarentena…

Algo totalmente normal ya que se nos obligó a parar nuestras vidas de repente, casi de la noche a la mañana debido a un peligro externo que venía devastando países enteros sin darnos tregua  y pegándonos a todos donde más nos dolía y sin oportunidad de esquivar el golpe: se nos arrebató la libertad y el control.

El control de nuestra vida en todos los sentidos, miles de corazones dejaron de latir y otros miles se encogieron al ver ante sus ojos como se esfumaban sus lazos familiares, sus principales pilares, sus futuros planes, sueños, ilusiones, inversiones…

La causa de la ansiedad es una reacción emocional natural ante estímulos o situaciones en la que percibimos que algo amenaza nuestra integridad. Como mecanismo de vigilancia  nos ayuda a percibir posibles peligros, desempeñando un papel protector para nosotros. Actúa generando una serie de cambios en nuestro organismo que nos ayudan a gestionar las situaciones en las que existen peligros.

Ahora comprenderéis por qué la mayoría de nosotros sentimos ansiedad pero ¿qué ocurre con el insomnio, por qué vino de la mano de dicho estado de supervivencia?.

De acuerdo con varios estudios realizados durante la cuarentena, casi el 50% de las personas sintieron miedo y ansiedad ante la idea de contagiarse. Esto afectó nuestro estado mental ya que una mente ansiosa es una mente en constante estado de alerta por lo que se desarrollaron diferentes tipos de síntomas, entre ellos el insomnio.

En la mente ansiosa, el nivel de alerta es tan alto que no se llega a alcanzar la fase más profunda del sueño, por lo que no se tiene sensación de descanso y se tiende a despertar muchas veces a lo largo de la noche.

Pero eso no fue lo único que pudo estar causando los problemas de sueño. El cambio de rutina y principalmente la falta de actividad pudieron estar interfiriendo también en dicho problema. Nuestras nuevas rutinas nos obligaron a acostarnos más temprano y levantarnos más temprano, o más probablemente, levantarnos más tarde y acostarnos más tarde.

No seguir tus hábitos de siempre afecta tu ciclo de sueño pero, incluso si sigues tu rutina de siempre, en cuanto a horarios, puedes experimentar insomnio debido a que la ansiedad suele manifestarse más durante la noche ya que, tenemos menos distracciones y le damos demasiadas vueltas a los problemas  y preocupaciones.

Por suerte, ni la ansiedad ni el insomnio son permanentes, hay muchas cosas que puedes hacer para combatirlos, consiguiendo una buena gestión emocional y una adecuada higiene del sueño.

No dudes en ponerte en contacto con nosotros si te afecta alguno de estos problemas  y quieres resolverlo.

Aquí os dejo otras visiones de este tema:

Insomnio y ansiedad en cuarentena ( vison de la PSICOSOMATICA)

https://www.coachingemotions.es/ansiedad-e-insomnio-segun-la-mtc/

Adoración Martínez Francés

Psicóloga y Coach Personal

Carga tipografia

Carga tipografia

1