MEDITACIÓN EN MOVIMIENTO

En los tiempos que corren, cada día es más habitual, que te recomienden MEDITAR. Cuando eso me sucedió a mí, con esa lógica que me caracteriza, lo primero que hice fue buscar qué era eso.

En el diccionario, se define como “Pensar atenta y detenidamente sobre algo” y recordé la expresión “Medita sobre ello”, pero me llamó la atención que esta palabra, que proviene del latín meditatĭo me llevara a un tipo de ejercicio muy intelectual. Lo que yo intuía que era meditación, tenía más que ver con parar la mente que con utilizarla más.

En ese camino de seguir buscando, me encontré con otra palabra que se acercaba más a lo que yo entendía por meditación, y era CONTEMPLACIÓN. Esta recoge prácticas religiosas de silencio y observación interior.

Llegar a estas palabras, me hizo preguntarme cómo la palabra MEDITACIÓN se utiliza en este contexto tan espiritual y religioso. La respuesta me resultó muy curiosa, ya que este uso se debe a que las personas responsables de la traducción de los textos de las prácticas espirituales y religiosas de Asia, utilizaron la palabra Meditación, en vez de la palabra Contemplación.  Y así, ambas palabras se convirtieron en similares.

Pude encontrar muchos enfoques diferentes y desde muchos lugares distintos. Creo que hay tantas técnicas para meditar casi como seres humanos somos. Y estoy convencida de que ninguna es mejor que otra, cada uno vamos a encontrar aquella que nos acerque más a nuestra definición personal de un estado de máxima presencia y tranquilidad.

  • El zen nos permite llegar a la comprensión de nuestra existencia.
  • El Budismo da una forma de trabajar en la mente usando la misma mente: permitiendo incrementar la capacidad de conciencia y positividad, que a su vez se puede usar para ver la naturaleza de las cosas como realmente son.
  • El hinduismo nos lleva hacia un recogimiento interior y contemplación interna.
  • La meditación mindfulness se enfoca en el campo de la percepción y de la experiencia plena, lo que llamamos “Atención plena”.
  • Las técnicas conocidas como paganas, nos acercan a la divinidad a través de la meditación.
  • Otras meditaciones se plantean desde el silencio y la presencia, desde el movimiento e incluso desde la danza.

Para mí,la meditación es entrar en ese espacio donde nos conectamos con nuestro ser más profundo, donde los valores esenciales de los seres humanos están vivos, donde los pensamientos y el ruido están presentes pero los sentimos lejanos, donde los podemos observar sin aferrarnos a ellos. Es ese momento donde se produce la mayor conexión con nosotros mismos y el despertar del amor incondicional hacia nosotros y hacia los demás.

Ha pasado tiempo, hasta que he podido expresar lo que es meditación para mí. Poder describir lo que siento en mis momentos de meditación más profunda. Y si estás comenzando en esta maravillosa experiencia de meditar, quizá reconozcas alguna de las fases por las que pasé.

Primero, probé a sentarme, cerrar los ojos e intentar no pensar. A mí no me funcionó.

Después, pasé a sentarme, cerrar los ojos y centrarme en la respiración. La cosa mejoró pero tampoco conseguí mucho con ello.

De pronto, me di cuenta, de que me era muy sencillo conectar conmigo, con mi esencia cuando bailaba o caminaba.  Y por ahí comencé.

Poco a poco, bailando, meditando en movimiento, pude ir reduciéndolo y actualmente, puedo conseguir la misma profundidad de conexión conmigo tanto en movimiento, como en quietud.

Existen muchas formas de meditar en movimiento, pero os comparto, mis 3 favoritas y que utilizo en mis sesiones.

La primera de ellas es la Danza Meditativa o Tandava. Esta forma de moverme, me permite sentir mi cuerpo y dejarlo que abrace el sonido de la música y se exprese. Le doy completa libertad de movimiento para que libere toda tensión muscular y la intención de control, dejando volar la belleza y la sensualidad. El Tandava, es una de las formas más antiguas de Yoga, es la danza sin forma.

La segunda son los Estiramientos Conscientes. Estiramientos musculares de manera relajada, sostenida y sin rebotes. Realizarlos de esta forma nos permite por un lado, estar muy presentes en la zona que está estirando, evitando posibles roturas y lesiones, y por otro lado, nos da el espacio para adaptar el movimiento a respiraciones profundas que oxigenen todo nuestro interior y nos ayude a equilibrarnos a nivel físico, emocional y energético.

La última son las Comunicaciones Celestiales. “La Comunicación Celestial es un Mudra que se mueve por la vibración de un Mantra”. Los mudras son gestos o posiciones de las manos que atrapan y dirigen el flujo de energía vital hacia nuestros hemisferios cerebrales. Al incorporar a los gestos de las manos, los sonidos y vibraciones sagradas de los mantras, se desarrollan las comunicaciones celestiales y se convierten en una de las herramientas más efectivas para la relajación mental.

Este es un camino de constancia y de descubrimiento personal, que te permite alcanzar bienestar y equilibrio. A mi parecer, este camino, merece la pena. ¿Tú que crees?

Escrito por María Salud Falcó

Coach en Terapia Corporal Senamaeste

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